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El esfuerzo inversor de Red Eléctrica en 2024 alcanza los 1.104 millones de euros, un nivel sin precedentes en la historia de la compañía.
Red Eléctrica continúa ejecutando a buen ritmo la Planificación vigente, avanzando en proyectos que atienden nuevas demandas industriales y tecnológicas, entre otros.
Con la venta de Hispasat, el grupo culmina las operaciones previstas en su Plan Estratégico en el ámbito de telecomunicaciones y refuerza su capacidad financiera para desplegar y poner en servicio la infraestructura de la futura Planificación 25-30.
El Consejo de Administración propondrá a la próxima Junta General de accionistas el reparto de un dividendo de 0,80 euros con cargo a los resultados del ejercicio 2024.
Redeia ha cerrado 2024 con un nivel de inversión sin precedentes en el TSO, Red Eléctrica. Este destacado esfuerzo financiero, ha permitido a la compañía seguir impulsando la transición ecológica y el desarrollo industrial en España. Gracias a esta firme apuesta por el incremento de las inversiones, 2024 ha sido un punto de inflexión para el grupo que inicia ahora un periodo de crecimiento de ingresos.
En concreto, en 2024 las inversiones en Red Eléctrica, destinadas a la red de transporte y la operación del sistema eléctrico, se han situado en los 1.104,9 millones de euros, lo que supone un 34% más que en 2023. Gran parte de este volumen –976,3 millones- se ha dedicado al desarrollo y refuerzo de la red de transporte a través de la construcción de nuevas líneas, subestaciones y renovación de activos en todo el territorio español. Esto ha permitido a Red Eléctrica consolidar el buen ritmo en la ejecución de la Planificación.
En este sentido, destacan especialmente los trabajos destinados a fortalecer nuestras interconexiones con los países vecinos y entre sistemas. Las obras del enlace que unirá España y Francia a través del Golfo de Bizkaia avanzan en línea con lo previsto tras recibir en 2024 las autorizaciones necesarias. También es el caso de la nueva interconexión con Portugal por el norte (Galicia), que puso en servicio el pasado año la subestación de Beariz y a inicio de este 2025 la de Fontefría. Por otro lado, el Península – Ceuta afronta un año decisivo y avanza en la obra civil en ambos lados del estrecho. En Canarias, se progresa en el enlace La Gomera – Tenerife que ya ha puesto en servicio la subestación de Chío.
También se han logrado numerosos hitos en la red de transporte peninsular con actuaciones en todas las CCAA que atienden nuevas demandas industriales, tecnológicas, de los puertos o la alimentación a ejes ferroviarios. En Canarias, continúa la construcción de la central de bombeo reversible de Salto de Chira que avanza a buen ritmo y adelantándose a la planificación.
Desinversión en Hispasat: refuerzo de la capacidad financiera e impacto en resultados
El 31 de enero, el Consejo de Administración aprobó la venta a Indra de la participación del 89,68% que Redeia poseía en el capital de Hispasat, por un importe de 725 millones de euros. Representa un valor de empresa de 966 millones para la totalidad de Hispasat y también supone el reconocimiento de una minusvalía contable de 137 millones de euros.
Este paso refuerza la posición financiera de Redeia para ejecutar el principal foco de su próximo Plan Estratégico: desplegar y poner en servicio, a través de Red Eléctrica, la infraestructura que recogerá la futura Planificación 25-30, lo que supondrá la ejecución de un gran volumen de inversiones hasta 2030. Cuando se cierre la venta, el grupo habrá ingresado un total de 821 millones de euros (precio acordado más 96 millones de euros de dividendos). Con esta desinversión, el grupo culmina las operaciones planteadas en su Plan Estratégico en el ámbito de las telecomunicaciones, actividad que seguirá desarrollando de la mano de su filial Reintel.
Esta operación de desinversión tiene un impacto en las cuentas del ejercicio 2024 dado que las partidas vinculadas a Hispasat se excluyen del ámbito de los resultados del grupo y se reclasifican como “Resultado del periodo procedente de actividades interrumpidas”.
Ingresos y resultados
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Los ingresos (cifra de negocio y la participación en beneficios de sociedades) se han situado en los 1.647,5 millones de euros. En este dato se refleja el impacto de la finalización de la vida útil retributiva de las instalaciones con licencia de explotación anterior a 1998, conocidas como activos pre-98. Se trata de un cambio en la metodología de cálculo de la retribución del transporte para el que la compañía se ha ido preparando en los últimos años. También se tiene en cuenta la reclasificación de Hispasat ya mencionada.
Excluyendo estos efectos, los ingresos del grupo se habrían incrementado en este periodo, una evolución que también habrían experimentado el EBITDA y el resultado de operaciones continuadas (+7,8% y +6,5% respectivamente), gracias al gran volumen de puestas en servicio de la red.
Este contexto se ha reflejado en una menor aportación de la actividad de transporte en el negocio de gestión y operación de infraestructuras eléctricas, que en 2024 ha ingresado en total 1.396,3 millones de euros, debido al efecto de los activos pre-98 ya mencionado. La aportación a esta cifra de la actividad de la operación del sistema sí ha mostrado crecimiento, con 4,1millones más de ingresos.
En cuanto a la actividad de fibra óptica, ha generado una cifra de negocio de 148,3 millones de euros. Los ingresos procedentes de la transmisión eléctrica internacional, incluyendo el resultado de las sociedades participadas, se han situado en 136 millones de euros, similar a los registrados en 2023.
El resultado bruto de explotación (EBITDA) ha alcanzado los 1.210,1 millones de euros, mientras que el resultado neto de explotación (EBIT) se sitúa en 761,4 millones y el beneficio neto ha alcanzado los 368,4 millones de euros. Sin el efecto de la venta de Hispasat, el grupo habría superado un beneficio de 500 millones de euros, en línea por lo previsto por la compañía.
En cuanto a la deuda financiera neta, cerró el año en los 5.369,9 millones de euros, 394 millones superior al dato de 2023, en coherencia con el aumento del esfuerzo inversor. Por otro lado, la compañía tiene una deuda diversificada y con un rating crediticio que las S&P y Fitch mantienen en el nivel ‘A-’, con perspectiva estable.
La financiación del grupo refleja el firme compromiso corporativo con el futuro sostenible. Aspira a ser una empresa 100% financiada con criterios ESG en 2030; en 2024 el porcentaje se sitúa en el 69%, superando así la meta volante del 60% que se había marcado para 2025.
Respecto al dividendo, el Consejo de Administración propondrá a la próxima Junta General de accionistas el reparto de un dividendo de 0,80 euros con cargo a los resultados del ejercicio 2024, en línea con la política de dividendo establecida en el plan estratégico de la compañía. Dicha política establece un suelo de 0,80 € por acción para el dividendo con cargo a los resultados de los ejercicios 2024 y 2025.
Beatriz Corredor y Roberto García Merino, presidenta y CEO de Redeia, hacen balance de los resultados financieros del 2024.